Los mangos son la fuente de energía que alimenta los cabezales de retinoscopios, oftalmoscopios y otoscopios, y su calidad influye directamente en el rendimiento del instrumento: una iluminación estable y constante es clave para una observación clara y precisa. Gracias a su sistema de conexión estandarizado, un mismo mango puede acoplarse a distintos cabezales de la misma línea, optimizando la inversión y el espacio. Disponibles en versiones a pilas —prácticas y portátiles— o recargables —con iluminación potente y menor costo a largo plazo—, los mangos de calidad ofrecen una intensidad lumínica uniforme, autonomía confiable y un diseño ergonómico que mejora la comodidad durante el examen.
