Las cámaras quirúrgicas se han vuelto una herramienta indispensable en oftalmología, permitiendo documentar cada procedimiento con precisión para el registro clínico, la enseñanza y la revisión de casos. En cirugía oftálmica, donde se trabaja con estructuras delicadas y a gran magnificación, la calidad de imagen es determinante: los colores y texturas deben reproducirse con fidelidad para que el registro sea verdaderamente útil.
La SC-1 responde a esa exigencia. Su sensor de imagen CMOS de última generación entrega imágenes nítidas y de alta definición, reproduciendo colores y texturas naturales con mínima degradación. Además, permite ajustar la temperatura de color según la iluminación del quirófano con una sola acción, garantizando resultados consistentes en cualquier condición de trabajo.
